Ana Lucia es una joven recién egresada que desde que salio de su ceremonia de grado, en su mente ya ha estado armando la maleta para viajar a bogota. Hoy martes Ana ha llegado a la capital colombiana en bus desde Cali, el frió ya la hace entender que varios kilómetros atrás a dejado su calentana ciudad.
Ella lleva varios días asistiendo a diferentes audiciones, pero aun no lo llaman para realizar por lo menos aunque sea una segunda audición, ella considera que esto se debe a que no conoce a nadie dentro del negocio de la televisión y menos en el cine, medios en donde ella se proyecta y anhela llegar para ser reconocida y admirada.
La situación económica ha desmejorado, los ahorros que traía de Cali, ya se están acabando y es preciso por lo pronto dejar de un poco de lado las audiciones para buscar algo que le genere dinero más rápido para subsistir.
Caminando por las frías calles ya algo desesperada porque se le va cumplir el alquiler del cuarto, la aterra la idea de regresar a su tierra natal sin haber conseguido nada de lo que buscaba, ha resuelto trabajar en lo primero que salga y es en ese instante cuando cruzando la calle, alcanza a leer en un aviso escrito a mano, que dice: se buscan chicas con buena presentación personal para bailar, ingreso básico más comisiones. Ana entra en el lugar y observa una gran pista de baile, muchas mesas alrededor y muchos hombres consumiendo diferentes tipos de licor tanto nacional como importado, en cada mesa de acuerdo a la cantidad de hombres hay igual cantidad de mujeres acompañándolos, e incluso algunas en las piernas de los hombres, aunque Ana se asusta de entrada al encontrarse con este escenario, puede más la necesidad de conseguir dinero, habla con el administrador del sitio y llega a un acuerdo verbal, para que le paguen por bailar porque eso de las comisiones tiene que ver con la cantidad de tipos con los que llegue a la cama, situación para que Ana no se considera estar preparada.
En una noche ya algo “rutinaria” para Ana, tiempo después de bajarse de la tarima se le acerca un hombre con la propuesta de que se quiere ir con ella a la cama, ella le aclara que ella solo baila y que las cosas no son como parecen. Días después Ana se va a dar cuenta de que ese hombre que le hizo la propuesta indecente para ella, es un personaje importante del mundo del entretenimiento y que es cliente fiel de este tipo de negocios y asiste frecuentemente al bar donde ella trabaja.
A través de este de este señor Ana ha logrado pasar a una tercera y definitiva audición, con la las piernas algo temblorosas, Ana se encuentra frente al director del proyecto y el productor ejecutivo, quienes le confirman que va actuar para un proyecto internacional en calidad de antagonista, no cabe de la dicha ha logrado su sueño, sin querer saber o más bien si querer reconocer quien es la persona que esta detrás de su elección.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Si querías hacer un corte en el eje, no se logra. Mezclas pasado y presente de todas maneras, y se puede, pero debes tener muy claro en qué momento lo mezclas.
¡¡¡¡La ortografía!!!!
Publicar un comentario